Tratamiento natural de las ENFERMEDADES por Adolfo Pérez Agusti

January 19, 2019

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Tratamiento natural de las ENFERMEDADES por Adolfo Pérez Agusti

Titulo del libro: Tratamiento natural de las ENFERMEDADES

Autor: Adolfo Pérez Agusti

Número de páginas: 480 páginas

Fecha de lanzamiento: July 14, 2014

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Resistente al paso de los tiempos y teniendo como principal opositora a la terapias químicas, la medicina natural ha conseguido permanecer como un valor seguro en el tratamiento de los enfermos. Aunque manejada frecuentemente de manera artesanal y empírica por gentes sencillas dotadas de un agudo y certero criterio sobre las enfermedades, con el paso de los años ha sido objeto de estudio por parte de personas bien formadas culturalmente. Poco a poco, lo que en un principio era un esbozo en el arte de curar, una inspiración más que un aprendizaje, se ha convertido en una de las pocas ciencias al servicio del ser humano cuyos principios y postulados permanecen siglo tras siglo.
La ciencia, y sus representantes los científicos, no han querido todavía reconocer precisamente su gran valor para la Humanidad, enfrascados en las experiencias de sus laboratorios, tratando de demostrar que todo aquello que no esté avalado por “la ciencia”, no es digno de tener en cuenta. Su razonamiento poco objetivo se resume así: Para que algo –una planta, por ejemplo- pueda tener efectos positivos demostrables, estos deben poderse reproducir tantas veces como se quiera en los enfermos. Pero olvidan un detalle que hace inviable esta posibilidad, y es que estamos tratando con seres orgánicos, dotados de cuerpo, mente y alma. Al contrario que un motor o un experimento químico, los seres humanos somos tan complejos que aquello que funciona en uno puede perjudicar a otro; aquello que cura a tres enfermos seguramente será un fracaso en un cuarto. Por eso es imposible dotar a la Medicina Natural, ni a ninguna otra, de una evaluación “científica”.
Sin embargo, el método empírico es tan sencillo como concluyente: Lo importante es que funcione, no importa el porqué, y aquí radica precisamente el valor de la Medicina Natural. Como ciencia de la salud ha conseguido curar a millones de personas de todas las épocas, edades, sexos y condiciones sociales, de cualquier país del mundo, y en la mayoría de las ocasiones sin generar efectos iatrogénicos, es decir, aquellos males originados por el mismo remedio que se aplica para curar.
Durante más de 5.000 años los mejores investigadores y médicos del mundo han tratado a las gentes con los remedios que la Naturaleza ponía a su alcance, lo que ha generado el mejor y más amplio banco de datos experimental conocido en la historia. Estas experiencias se han transmitido de generación en generación, pero también a través de cientos de libros escritos en todos los idiomas, tan comprensibles y certeros que cualquier persona podía aprovecharse de estas enseñanzas. No hay nada, pues, de improvisado o de espontáneo en los remedios naturales que se aplican hoy en día, pues la misma planta medicinal que usted pueda emplear es similar a aquella que Hipócrates utilizaba. Sus efectos y posibles contraindicaciones están mucho mejor definidos que cualquiera de los medicamentos que ahora se utilizan.
Afortunadamente, la Humanidad sigue teniendo a su disposición los miles de sustancias curativas que la naturaleza pone a su alcance, con las cuales no hay sorpresas desagradables, y por eso no es extraño que hasta la Organización Mundial de la Salud exija el reconocimiento urgente de las Terapias Alternativas por parte de todos los gobiernos, recomendación que se estrella una y otra vez por la prepotencia y el poder de los representantes de la Medicina Química. Sin embargo, y según unas encuestas, si los ciudadanos pudieran elegir libremente qué tipo de medicina quieren que se emplee en primer lugar (debidamente financiada por el Estado y contando con los adecuados centros sanitarios), más del 90% elegirían la Medicina Natural. Al impedir la libre libertad de los individuos para elegir el tipo de medicina, se está conculcando uno de los derechos más importantes, como es el de poder elegir con quién y cómo quieren curarse de sus enfermedades.